Usuarios y acceso
- Registro, inicio de sesión y recuperación de acceso
- Tipos de usuario, roles y permisos
- Administración de cuentas y organizaciones
Producto digital y MVP
Definimos un MVP útil, sus usuarios, datos, pagos e integraciones antes de construir de más.
Autor y revisiónJavier Nache
BaseCriterios de alcance y desarrollo por fases
Última revisión
Cómo preparo y reviso el contenidoSaaS significa software como servicio. Es un programa al que se accede normalmente desde el navegador y que se mantiene de forma central, en lugar de instalar una copia distinta para cada cliente.
Las personas entran con su cuenta, usan unas funciones y trabajan con datos guardados en el producto. Puede cobrarse por suscripción, por uso o formar parte de otro servicio. La suscripción es habitual, pero no define por sí sola un SaaS.
La tecnología llega después del problema. Un producto tiene sentido cuando existe una tarea repetida, un usuario reconocible y una mejora que se puede comprobar.
El producto puede ordenar pasos, reducir trabajo manual o hacer visible el estado de cada caso.
Las cuentas, los roles y los permisos permiten que cada persona acceda a lo que necesita.
Un modelo de datos bien planteado evita depender de archivos aislados y tareas duplicadas.
Un SaaS puede evolucionar de forma central y ofrecer mejoras sin reinstalar el producto para cada usuario.
Si solo necesitas explicar un servicio, captar contactos o comprobar si existe interés, conviene empezar por una solución más pequeña antes de asumir la complejidad de un SaaS.
Es la versión más pequeña que permite a un usuario real completar la tarea central y aportar información útil para decidir qué construir después.
Dos productos con el mismo número de pantallas pueden tener una complejidad muy distinta. Las reglas, los datos y las conexiones importan tanto como la interfaz.
El proceso busca reducir incertidumbre antes de añadir complejidad técnica.
Definimos el problema, el usuario y la tarea central que debe resolver.
Separamos el MVP de funciones valiosas que pueden llegar después.
Convertimos reglas y flujos en una interfaz y una base técnica coherentes.
Revisamos casos principales, errores, permisos y comportamiento antes de publicar.
Trabajo contigo para convertir decisiones de negocio en un alcance que se pueda diseñar, presupuestar y revisar. Si el proyecto está en el Vallès Occidental o Barcelona, la cercanía facilita las sesiones iniciales. El desarrollo también puede organizarse en remoto.
Servicio disponible para Sabadell, Terrassa, Sant Cugat del Vallès, Rubí, Cerdanyola del Vallès, Barcelona y proyectos remotos. Ver servicios digitales en el Vallès Occidental
No. Una web suele presentar información y facilitar el contacto. Un SaaS permite iniciar sesión, realizar tareas, guardar datos y usar un servicio que sigue evolucionando.
No. Es más importante entender el problema, el usuario y el flujo principal. A partir de ahí se prioriza el MVP y se dejan claras las decisiones pendientes.
Sí, si son necesarios para comprobar el valor central. Si no lo son, pueden dejarse para una iteración posterior y reducir el alcance inicial.
No existe una cifra útil sin definir el alcance. Usuarios, permisos, datos, reglas, pagos, integraciones y mantenimiento cambian de forma directa el trabajo necesario.
Una decisión temprana bien planteada evita construir funciones que el negocio todavía no necesita.
Cuéntame quién usará el producto y qué tarea debe resolver. A partir de ahí podremos definir un MVP y un presupuesto realistas.